Las claves para la contratación de trabajadores inmigrantes

El empresario deberá estar pendiente de la vigencia de los permisos de su empleado extranjero durante toda la duración del contrato.

 


(13-08-2007)

El mercado laboral español tiene dos millones de extranjeros trabajando legalmente y según diversas fuentes podría haber entre medio millón y un millón más de irregulares. Así, existe una bolsa de hasta tres millones de trabajadores cuya contratación no siempre es sencilla. El empresario se topa con un montón de complicaciones burocráticas y muchos tipos de documentos de extranjería que no entiende.

Es obvio aconsejar que éste tenga todos los permisos en regla. Pero, dicho esto, los empresarios tienen multitud de dudas, como por ejemplo: ¿es suficiente que el extranjero tenga permiso de residencia?; ¿puede trabajar un estudiante extranjero en España?; el matrimonio con un ciudadano español, ¿habilita automáticamente para trabajar? La respuesta a estas tres preguntas es: no. El extranjero deberá tener en su poder alguna de la veintena de autorizaciones que permiten específicamente trabajar (ver gráfico). Jesús Vázquez, director del Departamento de Extranjería de la empresa de trabajo temporal Starpeople, ha elaborado una Guía práctica para la contratación de personal extranjero y recorre España aconsejando a los empresarios en esta materia. Estas son sus advertencias:

1. La mayoría de las contrataciones a extranjeros extracomunitarios se producen a través de una autorización de residencia temporal y permiso de trabajo por cuenta ajena. Esta autorización tiene un año de duración y tiene limitaciones: el empresario sólo podrá contratar a ese trabajador para la provincia y sector específico que ponga su autorización. A los chilenos y peruanos no les afecta esta limitación. El empresario también debe asegurarse de que la autorización es específica para trabajar cómo asalariado.

 

2. Para que el extranjero consiga esta autorización inicial, será el empresario que le contrate el que deba pagar una tasa de 175 euros y transcurrido el año de duración de este permiso, el empresario deberá pedir la primera renovación de la autorización para lo que también pagará una tasa (73 euros aproximadamente). Con esta primera renovación, la autorización de residencia y trabajo será por dos años y el trabajador ya no tendrá limitaciones geográficas ni sectoriales. La segunda renovación ya no implica el pago de tasas por parte del empresario y a los cinco años de residencia, el extranjero consigue la autorización de residencia permanente.

3. Los expertos aconsejan al empresario que esté pendiente de todas estas renovaciones de los permisos de residencia y trabajo, porque si no se solicitan o la Administración no las concede, en el caso de que la autoridad detecte la irregularidad, no serviría de nada justificar que en su inicio la contratación fue regular: 'la ilegalidad es sobrevenida y el empresario pasa de ser víctima a cómplice de un delito', explica Vázquez. 'Los resguardos de los permisos son el seguro de vida de los empresarios', añade.

4. La Administración no notifica al empresario si autoriza o no la renovación del permiso de su trabajador inmigrante, por lo que nuevamente, el empresario deberá comprobar el estado del expediente de su trabajador extranjero en la web del Ministerio de Administraciones Públicas.

5. Por todo ello, se recomienda a los empresarios que si detectan que su trabajador inmigrante está en situación irregular, el contrato no se invalida, por lo que si quieren actuar legalmente deberán despedirle de forma improcedente e indemnizarle como tal. De lo contrario, las sanciones al empresario podrían ser mayores: multas de hasta 60.000 euros por trabajador ilegal y cierre del negocio de 6 meses a cinco años. A los trabajadores comunitarios hay que exigirles el certificado de registro de ciudadano de la Unión. Y en todos los casos, conservar la documentación cinco años.

Suplantar la personalidad, el fraude más usado

Las empresas de trabajo temporal, cada vez más acostumbradas a contratar inmigrantes, alertan a sus clientes sobre varios fraudes que suelen utilizar algunos trabajadores extranjeros.

Según la experiencia de Startpeople, el fraude más utilizado por los inmigrantes es, sin duda, la suplantación de la personalidad. Dicha práctica consiste en que el extranjero acude a la ETT en busca de trabajo y presenta toda su documentación en regla (Tarjeta de Identificación de Extranjeros, resolución de la concesión administrativa del permiso de trabajo etc.). La ETT le contrata y le envía a la empresa que le haya solicitado. Al tiempo envía los datos de ese trabajador a la empresa cliente, pero a la hora de que el inmigrante se persone en la empresa, quien va no es el contratado sino algún familiar o compatriota con el que guarde cierto parecido. Para evitar este fraude, algunas ETT han ideado medidas como realizar una fotografía al trabajador que presenta la documentación en origen y enviársela a la empresa cliente para que compruebe que se trata de la misma persona.

Otro de los fraudes frecuentes es la falsificación de documentos. Para tratar de evitar esta práctica, los expertos aconsejan que se pida toda la documentación al extranjero. Por ejemplo, el pasaporte o el visado, que no son necesarios para la contratación. 'Cuantos más documentos se pidan más difícil pones su falsificación', explican en Starpeople.

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